La adquisición de nuevas competencias o formas de afrontamiento ante las situaciones que nos acontecen en la vida parece algo intangible y etéreo. Sin embargo, si observamos desde un enfoque psicobiológico quizás nos ayude a visualizarlo y entenderlo desde un paradigma menos misterioso y más similar al de la adquisición de mejoras físicas en nuestro cuerpo.
El ritmo de desarrollo cerebral (neurogénesis) más rápido ocurre durante la etapa prenatal, en la que se estima que se forman 250.000 células cerebrales mediante mitosis cada minuto (Papalia & Olds, 1992).
En el quinto mes de desarrollo fetal, ya se produce el proceso de migración a las distintas regiones cerebrales donde se especializarán. Posteriormente, también en estas etapas tempranas del desarrollo se produce la muerte celular o <<poda neuronal>>, debido a que se generan más neuronas de las necesarias y por tanto la <<muerte selectiva o estratégica>> para jugar un papel decisivo en el desarrollo cerebral del feto (Gazzaniga&cols., 2002).
La cuota completa de neuronas de una persona se alcanza a los seis meses de edad gestacional, pero el desarrollo posnatal se caracteriza por un aumento en la complejidad cortical (Gilles & Gómez, 2005). En general, la mielinización incrementa el peso del cerebro de unos 400gr en el nacimiento 1350-1420gr a los 15 y continúa aumentando hasta los 60 años (Gilles & Gómez, 2005).
Podríamos profundizar en detallar las partes de las neuronas, sus códigos eléctricos y químicos de comunicación, así como aspectos de la filogenia del sistema nervioso, pero estos y otros aspectos, aunque muy interesantes, están fuera del alcance de mi propósito en esta entrada del blog.
Lejos de profundizar, lo que pretendo es reducir al absurdo el proceso de aprendizaje y ser capaz de asociarlo a una imagen que sirva como recurso para un refuerzo positivo durante los entrenamientos hacia el cambio. Cada uno encontrará el suyo, pero aquí van algunas inspiraciones.
Caso Ikea
Hagamos una analogía donde las neuronas sean muebles y la neurogénesis sería por tanto su fabricación y transporte en los camiones que descargan en los muelles de las tiendas, momento en el que empieza la migración hacia la zona adecuada según el tipo de mueble.
Hasta aquí todo tiene un componente biológico elevado, pero a partir de ahí el porcentaje de causalidad biológica disminuye en aras de la experiencia y la acción o intervención personal.
Es en el momento en el que actuamos al seleccionar los
muebles que nos llevamos a casa cuando se produce la poda o descarte de los muebles que no vamos a compramos y también se produce la mielinización o agrupación entre los muebles que conjuntarán en cada una de las estancias de la casa.
En este ejemplo, nadie pone en duda que, aunque requiera
tiempo, dinero y esfuerzo, uno podría cambiar los muebles y hacer nuevos conjuntos para la estancia de la casa que no le haga feliz. ¿Verdad?
Caso River
Esta analogía para mí es más útil que la anterior, a ver qué te parece a ti. En este caso quiero que imagines el agua de un rio que en condiciones normales recorre su cauce para ir desde el nacimiento hasta la muerte, siempre por el mismo sitio. De hecho, según pasan los años el cauce por la erosión se hace más cóncavo, más profundo y el agua tiene más definido el camino que seguir en cada momento.
Sólo en momentos de desbordamiento, digamos que cuando el
agua se ve forzada a salir de su área de confort, es cuando surgen otros cauces, otras habilidades o competencias. ¿Y cómo se ha conseguido?, sencillo, yendo por otro camino que a priori no se sabe dónde te va a llevar.
Pero exigen que el maquinista que llevaba tiempo dormido y
con el piloto automático tenga que despertar y hacer sinapsis con sentidos y estructuras con las que hace tiempo no se hablaba y que son necesarias para adquirir esta nueva habilidad de discurrir por este nuevo cauce.
Caso Flex
Muy similar al anterior, imagino mi estructura mental como un colchón de viscoelástica, que inicialmente permite todas las posibilidades pero que va adquiriendo la forma según el uso que se le dé. Si siempre adquirimos la misma postura, las mismas competencias el colchón va tomando forma y salir de ahí se va convirtiendo cada vez más difícil.
Aun así, basta con proponerse cambiar la postura de forma consciente y con el tiempo, el colchón tendrá que reorganizarse.
En todos estos casos y todos aquellos que podáis imaginar, el cambio requiere dejar de hacer lo que siempre se ha hecho, pero debe hacerse de forma constante y mantenida en el tiempo para que los efectos puedan ser observables.
Al igual que un entrenamiento físico puede enfocarse a desarrollar más masa muscular, haciendo trabajos persistentes y específicos sobre el músculo para conseguir ese efecto. Adquirir nuevas competencias requiere un trabajo persistente y específico sobre las conexiones nuevas que queremos desarrollar.
Hay que recordar que la adquisición de nuevas competencias se consigue de forma azarosa y sin entrenamiento en los momentos iniciales de nuestra vida o en aquellas personas que no se aferran a hacer siempre lo mismo. Pero lo normal es que según vamos creciendo vayamos metiendo en la mochila los métodos de afrontamiento que nos han sido útiles durante las situaciones vividas y que tratemos de utilizarlos en todas las situaciones que se nos presentan a futuro aún cuando esas competencias ya no nos sean útiles.
Quiero terminar con un mensaje riguroso y alentador donde el cambio está científicamente demostrado. Según Del Abril, A., Ambrosio, E., De Blas, M.R., Caminero, A., García, C., y De Pablo, J.M. (2009). Fundamentos de Psicobiología. Madrid, España: Sanz y Torres:
“La experiencia influye en la mielinización, y la mielinización influye en la capacidad funcional del Sistema Nervioso, en el aprendizaje y en la adquisición de destrezas”
“El Sistema Nervioso adulto sigue manteniendo capacidad de cambio. Sigue produciéndose sinaptogénesis en la edad adulta y al investigar los procesos de aprendizaje y memoria se ha demostrado que ocurre reorganización sináptica y que la fuerza de las sinapsis cambia con el uso.”
“Esta capacidad de que en los contactos sinápticos se produzcan cambios que reflejan las experiencias vividas y que permiten la adaptación a un entorno cambiante, es lo que se ha definido como plasticidad Neuronal, aunque actualmente se incorpora la idea de remodelación que se establecen en las poblaciones neuronales en las que se produce neurogénesis en edad adulta”.

